¿Qué es el Frente Cívico-Somos Mayoría?

MurciaMareas

Julio Anguita planteó (Junio de 2012) crear un bloque cívico, que fuera un contrapoder, una fuerza ciudadana capaz de hacer frente, planteando alternativas, a la nefasta y dura política, social, económica y moral a la que nos está llevando nuestros gobernantes.

Así se formó el Frente Cívico-Somos Mayoría (FCSM), que es un proyecto colectivo, abierto a todos los ciudadanos que de forma individual deseen organizarse, sin tener en cuenta su adscripción política, sindical, religiosa o de otra índole y que sean capaces desde la base, en asamblea, de forma democrática, de elaborar un programa concreto, aplicable, perfectamente factible, desarrollable y legal, elaborado colectivamente y planteando una alternativa fundamentada. Debe ser un programa que por su incidencia en la actualidad, atraiga inmediatamente los apoyos necesarios no sólo para su elaboración sino para una movilización ciudadana consecuente, seria, decisiva y decisoria.

El objetivo de la convocatoria de este Frente Cívico es doble:

1º. Que la mayoría social, por su propio impulso, por su propia voluntad y por su creciente toma de conciencia devenga en un Frente Cívico que teniéndose a sí mismo como referente, abra paso a una situación de plenos derechos económicos y políticos junto con unas relaciones personales y sociales fundamentadas en la ética cívica. Un Frente Cívico que tenga como protagonista al ciudadano y a la ciudadana; es decir, a las personas conscientes de que sus deberes son los derechos de los demás y viceversa.

2º. Constituir un referente de poder ciudadano que induzca de manera creciente a los poderes públicos a legislar y gobernar en beneficio exclusivo de la mayoría. El proceso que conduce a estos dos objetivos pudiéramos considerarlo como un proceso constituyente de la mayoría social constituida como tal.

Nuestro proyecto tiene como objetivo, guía y referencia fundamentales la consecución para todos los habitantes del planeta de las tres generaciones de DDHH: los políticos (libertades), los económicos, los sociales y los medioambientales; es decir, la Declaración de DDHH de 10 de Diciembre de 1948, ampliada con posterioridad en los tres Pactos vinculantes de 1966, y los contenidos medioambientales recogidos en la llamada Carta de la Tierra. Y junto a estos derechos hay que tener en cuenta estas líneas de actuación y de referencia para valores y actuaciones: Justicia Social, Democracia radical, Ética cívica y Cultura.

Recoge este proyecto como SOMOS MAYORÍA los que:

- Empezamos a vislumbrar que esta situación no tiene remedio con las medidas que -con la excusa de la UE y los mercados- el poder económico-financiero impone.

- Padecemos en nuestras propias carnes el problema lacerante del paro, la precariedad, o las mil y una formas de degradar el ejercicio del trabajo.

- Presenciamos con asombro y escándalo que la corrupción se ha transformado en el hábitat cotidiano de nuestra existencia.

- Vivimos en una auténtica inversión de valores sociales.

- Comprobamos cada día cómo la Constitución, los textos legales y demás documentos internacionales de obligado cumplimiento son vulnerados, incumplidos, marginados y falsificados en su aplicación.

Y es de esta mayoría de la que debemos nutrirnos y de la que debemos construir, día a día, en cada calle, en cada barrio, en cada ciudad, en cada puesto de trabajo (tajo, fábrica, escuela, hospital,…), un colectivo social fuerte y solidario que logre las condiciones para que el tejido que formemos, dispersos unos de otros, tome consistencia y se eleve con vigor, arrogándose la categoría de contrapoder ciudadano. El único que entendemos legítimo.