La dignidad volvió a las calles de Madrid

publicado por Admin3 marzo 23, 2015 en Artículos y Blog y Marcha Dignidad 22M y Opinión
<em>La dignidad volvió a las calles de Madrid</em>

Toni Martínez
La Marea

MADRID // Decenas de miles de personas marcharon este sábado de manera digna por las calles de Madrid bajo una fina lluvia. Columnas llegadas de todas las partes del Estado confluyeron en la capital al grito de “pan, trabajo, techo y dignidad”. Las llamadas a la huelga general el próximo otoño fueron constantes.

Un año después del éxito de las Marchas de la Dignidad, esta segunda edición ha demostrado que la calle sigue en forma. “Aquí es donde debemos estar, no con los partidos, éstos son los míos”, contaba emocionada una señora mayor que enarbolaba una bandera republicana.

Las banderas tricolores se mezclaban con otras anarquistas y de cada una de las comunidades autónomas que portaban militantes y activistas a las marchas. Adolfo y Rubén movían con entusiasmo una gran bandera de la CGT. Ellos partieron de Valencia de madrugada y regresaban a la ciudad esa misma noche. “Teníamos que estar aquí, con el pueblo”, resumían.

Izquierda Unida tuvo una amplia representación en la marcha, encabezada por Cayo Lara y secundada por varios diputados autonómicos. Del PSOE ni rastro, sí de Equo, y algunos coletazos de Podemos, sus círculos de Arganzuela y Lavapiés se dejaron ver: estos últimos entraron en la plaza de Colón al grito de “A las barricadas”. Pero, sin duda, el partido más numeroso era el PCE con sus banderas rojas alzando la hoz y el martillo al cielo encapotado.

También estaba la PAH, y los estudiantes, los del ERE de Coca-Cola y multitud de andaluces que volvieron esa misma noche para votar, muchos de ellos, este domingo. En los parlamentos, críticas al PP al PSOE, peticiones de cambio y varios recordatorios de la importancia de “estar en las calles”. Aviso para navegantes.

La marcha terminó sin que se produjesen disturbios, la Solfónica tocó sus piezas y los manifestantes alzaron sus caras con toda la dignidad para volver a sus casas. Lo habían vuelto a hacer, llenaron Madrid de dignidad.

Correcalles por Madrid

Una vez terminada la manifestación comenzó un extraño sainete por las calles de Madrid. Varios centenares de jóvenes se acercaron tras la marcha a la calle Génova. A 100 metros de la sede del PP un despliegue policial impedía el paso. Se oyeron petardos y gritos en defensa del anticapitalismo. Los manifestantes se abrigaban, los policías se ponían los protectores y tomaban posesión de sus cascos, escudos y porras y la prensa se enfundaba los blancos chalecos. Todo normal.

Con la noche entrada y una lluvia cada vez más molesta, los jóvenes decidieron encaminar sus pasos hacia el centro de la ciudad y allí empezó la “fiesta”. Una procesión de manifestantes y policías (que les doblaban en número) se dirigió hacia la Puerta del Sol. Antes de llegar, la acción de varios manifestantes tirando mesas e intentando arrancar un parquímetro provocó la aparición de centenares de policías antidisturbios armados con escopetas de pelotas de goma. Las carreras eran constantes entre turistas que no entendían nada. “Esto es ‘en tierra hostil’”, bromeaba uno de ellos. “Qué va, es el gobierno bolivariano que manda a su policía a cercar la Puerta del Sol”, ironizaba su compañero.

Al final de la noche, varios jóvenes detenidos y una sensación de peligro por el centro de un Madrid tomado por la policía. Una de las detenciones se produjo en la calle de la Bolsa. Allí se montó un dispositivo policial que impedía el paso a los curiosos. Hasta ese lugar se acercaron cuatro personas con capuchas y pañuelos. “No se puede pasar”, les espetó un miembro de la UIP. Sólo bastó con enseñar la placa para que esos “jóvenes antisistema” se integraran en el dispositivo policial. La noche, mientras tanto, se hacía fuerte en un Madrid que retomaba la calma de un sábado por la noche cualquiera.

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