La comisión 8 de marzo del  movimiento feminista ha convocado una huelga para el próximo 8 de Marzo. Como indica el manifiesto de las convocantes:

“Es una huelga que va más más allá de lo que se identifica como paro laboral porque la participación de las mujeres es nuclear en todas las esferas de la vida, y la huelga tiene que alcanzar también otros trabajos y espacios: el de los cuidados, el consumo, la vida estudiantil y asociativa”

“El nuestro es un grito global, transfronterizo y transcultural. Somos un movimiento internacional diverso que planta cara al orden patriarcal, racista, capitalista y depredador con el medio ambiente, y que propone otras vidas y otro mundo radicalmente distinto. Formamos parte de las luchas contra las violencias machistas, por el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y nuestra vida, por la justicia social, la vivienda, la salud, la educación, la soberanía alimentaria, y la laicidad, contra el extractivismo y los tratados de libre comercio, la explotación y muchas otras luchas colectivas. Unidas por otra forma de entender y organizar la vida, la economía y las relaciones. Porque somos antimilitaristas y estamos contra las guerras, y las fronteras, contra los Estados autoritarios y represores que imponen leyes mordaza y criminalizan la protesta y la resistencia feminista. Unidas a las mujeres que defienden los derechos humanos y la tierra, arriesgando sus vidas.

Formamos parte de un proceso de transformación radical de la sociedad, de la cultura, de la economía, de las relaciones. Queremos ocupar el espacio público, reapropiarnos de la decisión sobre nuestro cuerpo y nuestra vida, reafirmar la fuerza política de las mujeres, lesbianas y trans y preservar el planeta en el que vivimos.

Y por eso el 8M pararemos nuestro consumo, el trabajo doméstico y los cuidados, el trabajo remunerado y nuestros estudios, para demostrar que sin nosotras no se produce, y sin nosotras no se reproduce.”

Las acciones comunes acordadas hasta la fecha consisten en:

  • Cuidados: Colgar delantales en los balcones el 8 de marzo como visibilización de los cuidados.
  • Estudiantil: Aprovechar el 8 de febrero para una acción comunicativa potente en redes, llamando en torno al día 11 a macro asambleas informativas en centros de estudio, aprovechando que es el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Organizar piquetes para informar a mujeres el 8 de marzo y actividades formativas paralelas a la clase, que traten sobre mujeres y sobre feminismo (“las clases a la calle”).
  • Consumo: Difusión de octavilla explicativa de qué es una huelga de consumo que se pueda usar en todas las acciones y un decálogo de “cómo participar en la huelga”. Potenciar y visibilizar la cultura creada por mujeres. Usar las redes sociales ese día (consumo de internet) sólo para cuestiones relacionadas con la huelga feminista. Pensar en modelos de piquetes alternativos que bloqueen el consumo, como por ejemplo comprar y devolver en bucle. Preparar una contracampaña de publicidad sexista.
  • Laboral: Organizar “bocabarrios” los días antes de la huelga. Bloquear accesos a las ciudades u ocupar zonas financieras.

Como recuerdan las firmantes del manifiesto “Por un feminismo para el 99%”, que enmarcó el  Paro internacional” el 8 de Marzo del pasado año y marcó el precedente para esta Huelga Feminista: “La violencia contra las mujeres, tiene muchas facetas:  es violencia doméstica, pero también violencia del mercado, de la deuda, de las relaciones de propiedad capitalistas y del Estado; violencia de las políticas discriminatorias contra las mujeres lesbianas, violencia de la criminalización de los movimientos migratorios por parte de los Estados, violencia del encarcelamiento y violencia institucional contra los cuerpos de las mujeres mediante la prohibición del aborto y la falta de acceso a asistencia sanitaria gratuita.”

Las condiciones de vida de las mujeres, especialmente de las mujeres trabajadoras, desempleadas y migrantes, se han deteriorado constantemente durante los últimos 30 años, debido a la financiarización y la globalización. Las condiciones de vida del 99% de las mujeres sólo pueden mejorar mediante políticas que defiendan la reproducción social, aseguren la justicia reproductiva y garanticen los derechos laborales. Violencia sistémica, violencia neoliberal y violencia  de género, son las distintas caras de la violencia contra las mujeres que se expresa en las elevadas cifras de precariedad, la brecha salaria en un país de salarios ya empobrecidos, y los asesinatos machistas.

En nuestro país una década de políticas anticrisis se salda con un empeoramiento de las condiciones de vida de la mayor parte de las mujeres para mantener las tasas de beneficios del capital y los privilegios de las élites. Si hace una década, antes de la crisis, el trabajo no remunerado representaban el 53% del PIB, desde 2008 los niveles de desigualdad, como recuerda el informe reciente de OXFAM, han escalado a niveles inauditos. Los salarios y las políticas sociales retroceden en todos los frentes y cuestiones como la atención a la dependencia, siguen abiertas y sin recursos, sostenidas con un modelo laboral altamente precarizado. La diferencia salarial entre un ejecutivo del IBEX 35 y una cuidadora es de 330 a 1. Si una persona trabajadora con salario medio en España debería trabajar más de 29 años para lograr el mismo salario que obtienen en un año quienes se sitúan en el tramo más alta, una cuidadora con jornada laboral completa, necesitaría 85 años. Esas diferencias son más espeluznantes si cabe dentro de las grandes empresas que integran el Ibex 35, donde si un trabajador medio debe trabajar hasta 112 años para para igualar el salario anual del primer ejecutivo, (o 227 si se trata del trabajador con menor salario) de esa compañía, una cuidadora deberá hacerlo durante 333.

Como vienen poniendo de manifiesto movimientos como Las Kellys, las mujeres no sólo están soportando los costes de los recortes y la devolución hacia la esfera doméstica de las tareas de cuidado, sino también la elevada tasa de precariedad que conlleva la privatización mercantilizada de los cuidados y la precarización generalizada del mercado laboral  consecuencia de la reforma laboral.

En España la carga de trabajo no remunerado de las mujeres es una de las mas altas de Europa. Al año se realizan al rededor de mil doscientos millones de horas de trabajo no remunerado, que representan aproximadamente el 53% del PIB. Un modelo social y productivo igualitario que integre una perspectiva feminista, requiere por un lado incremento de la corresponsabilidad masculina y la reducción de la jornada laboral.  Por otro necesita un sector público fuerte que priorice tanto la calidad en el empleo que generen como la sostenibilidad de la vida por encima de la lógica mercantil que sostienen las privatizaciones. Las reinvindicaciones de la huelga feministas, requieren cambios de fondo en el modelo productivo de nuestro país e impugnan la violencia machista tanto como las políticas económicas del neoliberalismo vigente. Son incompatibles con la lógica de la financiarización que hoy dominan las directrices que emanan de la UE ordoliberal.

FCSM considera que hay razones más que suficientes para  manifestar nuestro apoyo a la jornada de huelga y a las acciones que la acompañan. Por un feminismo para el 99%. Un feminismo popular, anticapitalista, en solidaridad con las mujeres trabajadoras, sus familias y sus aliados en todo el mundo.

Podéis enviar vuestras adhesiones a las convocantes en este enlace:

Adhesiones