En la pasarela Cibeles el diseñador Rajoy (antes conocido como “Maricomplejines” tal como lo motejó el crítico de moda Fernando R. Genovés el 27 de agosto de 2004 en una crónica de Libertad Digital, feudo de Losantos) ha presentado este 1 de Octubre la colección “Democracia formal con ropa interior de Dictadura encubierta” destinada a la población catalana.

Allí desde primeras horas del domingo la están repartiendo con música de fondo del “A por ellos” los antidisturbios de la Guardia Civil y la Policía Nacional. A tenor de las huellas que las porras de los cuerpos policiales están dejando en las cabezas partidas – según nos muestran las fotos y vídeos que llegan- debe ser lo que el PP entiende por “Marca España”.

Un desencuentro político que al inicio del partido enfrentaba a dos contendientes (PP / CiU) totalmente igualados en corrupción, recortes sociales y pisoteo de derechos, está a punto de transformarse en una película de “buenos y malos”. Sólo ha bastado que unos hayan apelado a vísceras, gónadas y demás casquerías que duermen agazapadas en el conservadurismo hispano -tan impregnado de filofascismo- mientras que otros hayan respondido con un “Paz, lobo, Paz” y la resistencia pasiva pero pacífica.

El problema de nuestro país no es que Aznar hablase con Pujol en la intimidad sino que los cachorros de Mariano puedan cantar el “Cara al Sol” falangista en las plazas que les pete con total impunidad porque muestra que el virus del Franquismo siempre estuvo incubándose en el partido de la derecha extrema.

¡Vaya faena! Ahora Albert, arquetipo del personaje petulante y “enteraillo” que en forma de cuñado o primo parasita todas las familias de esta nación, va a tener que cambiar el kit de regalo que la CIA le proporcionó para Venezuela y preparar mejor su discurso “vende humo” cuando algún periodista extranjero le pida que explique como la insumisión civil y rebelión ciudadana (aunque sea violenta) es legítima cuando la alienta contra el gobierno bolivariano mientras se convierte en sedición combatida y reprimida a golpes cuando los catalanes intentan ejercer algo tan terrorífico como el derecho al voto.

Una explicación racional no cabe, a no ser que ahora los medios de difusión ideológica -con la excrecencia de “El País” a la cabeza- dediquen sus esfuerzos a convencernos de que el pobre Rajoy fue abducido hace unos meses por alienígenas y que éstos, malos de película, nos lo han devuelto con la misma forma humana pero ocultando en su interior y mente el monstruo de Nicolás Maduro. No es tan difícil pues la trola le salió bien para justificar recortes, corrupción, pensionazo, rescate de la Banca… y todas las acciones gubernamentales que han supuesto transferir fondos públicos a bolsillos privados.

Y además consiguieron de propina que ninguno de los “agita-banderas” que entonaban ayer el “soy español” sintiese que su patria era atacada. Así que por probar no pierden nada pues cada día parecer ser más nutrida la comitiva dispuesta a desenganchar los bueyes que tiran del carro del Poder para arrastrar ellos mismos la injusticia del Estado al grito de “Vivan las cadenas”.

Nuestra fórmula la hemos repetido hasta la saciedad: referéndum con garantías y diálogo. Nuestra postura a favor de una Cataluña dentro de un estado federal español es nítida. Nuestro clamor contra quienes querían chocar los trenes, meridiano y claro. Pero hoy no hablamos de ésto. A las 13 del mediodía, cuando los heridos se cuentan por decenas e ignoramos como terminará la jornada estamos hablando de Libertades Fundamentales violadas.

No podemos consentir el retroceso de libertades que quieren ejecutar ni la puesta en marcha de una democracia orgánica postfranquista, fundamentada en la idea de familia ultracatólica, municipio con cacique a dedo y sindicato vertical y único, con partidos políticos anulados, que sus herederos quieren levantar. Y ahora mismo en Cataluña los Derechos Ciudadanos están siendo conculcados.

Rajoy y el PP están desnudos como en el cuento y muestran a España y el Mundo -por mucho que los quieran arropar Ciudadanos y el PSOE de los Díaz, Bonos, Rodríguez Ibarras- su naturaleza antidemocrática.

Si la encarnación de España fuese la turba que ayer salió a la calle envuelta en la rojigualda, la misma que no mueve ni moverá un dedo ante las injusticias sociales y disfruta paseando a hombros a quienes los pisotean, tampoco queremos vivir en ella.

Cuando se ven imágenes de neonazis “defendiendo” una Constitución en la que nunca creyeron, arrancando carteles que llevan escrito “Más democracia” o pillamos escudándose en el texto del 78 a quienes lo violan día tras día, que no nos pidan empatía con quienes cerraron la puerta al debate para apostar por “ la letra con sangre entra”.

Es paradójico que para convencer a quienes desean romper una relación se recurra a intimidarlos con la fuerza y el chantaje. Sutil manera de ganarse voluntades. Si algún descerebrado (o no tanto) con voluntad de fastidiarlo todo no pone sobre la mesa un hecho que haga entrar el conflicto en el punto de “no retorno”, el próximo lunes 2 serán más necesarias que nunca las personas que tiendan puentes. Las mismas que deben denunciar el pisoteo de los derechos fundamentales que el Gobierno está llevando a cabo hoy en Cataluña.

 No seamos cómplices.

"Represión 1-O Cataluña"