La gestión que la Derecha Neofranquista, representada por Mariano y su cuñado Albert, está haciendo que la convocatoria del referéndum catalán sea paquidérmica. Como no logremos inmovilizarlos se van a llevar por delante, además de  las cacharrerías de Barcelona, las libertades de todo el Estado.

Llama la atención que quienes hacen «santo y seña» de la Tauromaquia no agarren por los cuernos el problema catalán. Nos hubiesen ahorrado infinitos quebraderos de cabeza solo con haber tenido la valentía de convocar desde el Estado y con todas las garantías una consulta similar a las ya realizadas en Canadá o Escocia, permitiendo así conocer la voluntad real de Cataluña.

Pero ha primado el enrroque en el Universo mental del Conservadurismo. Su horizonte ideológico no les permite ver más allá de la pulserita rojigualda, procesiones con mantilla y guardia civil flanqueado el paso, colegios religiosos subvencionados, privatizaciones a mansalva y corrupción, toneladas de corrupción hasta transferir la riqueza pública a sus particulares bolsillos, pozos sin fondo.

Si el empeño y ardor guerrero puesto en preservar sus intereses de clase lo dedicasen a la lucha contra el paro, combatir el fraude, la defensa de los derechos laborales y sociales….ahora no tendríamos la marea humana que quiere abandonar el Estado al grito de «el último que apague la luz» sino que repartiríamos números para ordenar la cola de quienes aspiran a entrar.

Tiene toda la pinta que el próximo 1-O el gallego sube/baja no podrá ejecutar en la plaza su acreditada suerte de D.Tancredo. Por muchas rogativas y encomendaciones al brazo incorrupto de Santa Teresa esta vez parece que no va a funcionarle el «ya escampará».

Las provocaciones mezcladas con las torpezas que han hecho visible la pata del lobo porque llevan años sin molestarse en disfrazarse de corderos, han conseguido el efecto rebote de convertir un planteamiento político tradicionalmente marginal en otro que aspira a la hegemonía mediante la creación de independentistas por reacción al alimentar el victimismo de quienes siempre fueron los «socios preferentes» de Convergencia y Unió (tanto con el lobbista González como con el “vigoréxico Aznar”, el presidente de gobierno que llegó a hablar catalán en la intimidad. Desconocemos si su dominio de la lengua logró arrancar al «honorable Pujol» un «molt be» en alguna de la cita a ciegas).La intolerancia ha dado una coartada de oro a quienes hasta ayer fueron sus Iguales con barretina en Corrupción, Represión y Recortes.

El ninguneo y desprecio al grito de «volem votar» se paga. De momento ha hecho aumentar exponencialmente el número de quienes practican la desconexión mental de España. La situación se torna peligrosísima para los adalides no del Fuero sino del huevo, a la par que deja sin voz a quienes en un proceso normal serían mayoría natural: los partidarios del Sí (a votar)/No (a la Independencia).

La Ataraxia en su fase de ausencia de temor es el primer paso. Como el «proces»  le quite a Puigdemont el miedo a la inmolación, la siguiente zancada lo llevará a querer conseguir la palma del martirio. Vuelve a resonar en nuestra Historia el «¡Qué error, qué inmenso error!».

El «ansia viva» de los neofranquistas por avasallar les hace entrar al trapo que más conviene a sus antaño muletas, hoy oponentes: transformarlos en perseguidos. Han arrojado al cubo de la basura la única solución lógica del Referéndum con todas las garantías legales en el que primaría «una persona, un voto» y no se  distorsionase la voluntad popular como cuando se sobrerrepresenta en las autonómicas a las provincias de Girona o Lleida frente a Barcelona.

¿Por qué se ha reaccionado con tanta desmesura? Fácil: el modelo de la República Federal no tiene encaje en el Felipismo Borbónico. Y si esta República lleva asociada la «cuestión social» tampoco tiene el apoyo de la Burguesía catalana hoy filo-independentista.

Y mientras la pista del circo sigue a pleno rendimiento. No faltan payasos, sobran espontáneos ejecutando chistes sin gracia. “Eugenio Rivera”-de naranja en lugar de negro- se ha sacado de la manga un patético «¿Saben aquel que diu?» para asustar con un “Cataluña puede terminar como Yugoslavia” (claro o como Ucrania, Irak, Siria, Libia….si se le cruzan los cables al Imperio).

La hasta ayer indignada Arrimadas a la que una descerebrada  vejó en Facebook deseándole una violación en grupo, se muestra  pasiva ante las amenazas de muerte a la diputada de la CUP, Gabriel.

O ese juez de ultraderecha, digno hijo de almirante franquista que lo mismo vomita artículos sobre la Memoria Histórica reivindicando la impunidad de esa dictadura tan plácida para su entorno, se tapa la nariz mientras define peyorativamente el pelaje de los ayuntamientos del cambio o se carga la libertad de expresión y pensamiento escudados en la demencial figura de «apología del Referéndum». Lo triste es que el delirio lo secunda esa Fiscalía que actúa contra los Ayuntamientos catalanes.

Los denostados españolitos de a pie no podemos aceptar la degradación de Libertades que nos quieren vender como normalidad sin combatir. Porque no puede calificarse una situación política de normal cuando no lo es. A quien esté dispuesto a aceptar pulpo como animal de compañía sin atragantarse sería mejor regalarle un poema de Blas de Otero. Ya lo utilizamos el año pasado. Mala señal es volverlo a refrescar  porque indica que el problema sigue. Ya sabéis lo  que dice:

Bien lo sabréis. Vendrán

por ti, por ti, por mí, por todos

Y también

Por tí

(Aquí no se salva ni dios, lo asesinaron)